MEDITACIÓN PARA LA ANSIEDAD

El momento presente no siempre es el lugar de descanso que debería ser. La meditación puede hacer que nos conectemos con nuestro estado de estrés y ansiedad, y por eso puede ser tan útil en nuestras vidas.

Explora cómo la meditación para la ansiedad pueden ayudar a apaciguar las sensaciones de ansiedad, reducir el estrés y calmar un ataque de pánico.

La ansiedad es la forma en que nuestro cuerpo nos dice: "Oye, estoy experimentando demasiado estrés al mismo tiempo". Esto nos sucede a todos. Pero, cuando esa sensación de estar "siempre alerta" se convierte en un ruido de fondo que no desaparece, nos está indicando que es el momento de buscar ayuda.

La meditación para la ansiedad es un campo en vía de crecimiento que puede ayudarte a entender muchas de las formas en que la ansiedad puede desordenar tu vida. Esta web no pretende servir como una herramienta de diagnóstico o una forma de tratarlo, sino que es simplemente una recopilación de investigaciones y algunas prácticas a las que puedes recurrir cuando lo necesites.

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Calmar la ansiedad en tres pasos:

01.

Abre y enfoca tu
atención en el
momento presente.

La invitación es a llevar la atención sobre la experiencia de una manera más amplia y abierta, sin seleccionar, elegir o evaluar.

02.

Concéntrate
en la
respiración.

Deja de prestar atención a todo y adopta un enfoque mucho más centrado, presta atención a como la respiración se manifiesta en una región del cuerpo, como el pecho o el vientre.

03.

Lleva tu
atención al
cuerpo.

De nuevo lleva tu atención a todo el cuerpo, hazte consciente de él en conjunto. Amplía el campo de tu experiencia.

Cómo te ayuda la meditación para la ansiedad

1. La meditación para la ansiedad te ayuda a aprender a permanecer con sentimientos difíciles sin analizarlos, suprimirlos o alentarlos.

Cuando te permites sentir y reconocer tus preocupaciones, irritaciones, recuerdos dolorosos y otros pensamientos y emociones difíciles, su energía se disipa. Su fuerza depende de la atención que les prestas.

2. La meditación para la ansiedad te permite explorar con seguridad las causas subyacentes de tu estrés y preocupaciones.

Al alinearte con lo que está sucediendo en lugar de gastar energía luchando o tratando de alejarte, se crea la oportunidad de averiguar la razón de tus preocupaciones.

3. La meditación para la ansiedad te ayuda a crear un espacio alrededor de tus preocupaciones para que no te consuman.

Cuando comienzas a entender las causas subyacentes de tus temores, la libertad y la sensación de espacio emergen de forma natural.

El proceso de la meditación para la ansiedad

La atención consciente es la capacidad humana básica de estar plenamente presente, consciente de dónde estamos y qué estamos haciendo, y no de estar excesivamente alerta o abrumado por lo que esté pasando a nuestro alrededor.

La experta Belen Colomina, profesora del curso de gestión del estrés de kavaalya, lo describe como "la conciencia que surge al prestar atención, a propósito, en el momento presente, sin juzgar".

Cuando tomas conciencia del momento presente, obtienes acceso a dimensiones de ti mismo de las que tal vez no te habías dado cuenta que estaban contigo todo el tiempo: básicamente una quietud permanente y esencial.

Tal vez no puedas cambiar tu situación a través de la meditación para la ansiedad, pero puedes cambiar la respuesta a tu situación.

Cómo meditar cuando tienes ansiedad

Hay que intentar un enfoque ligeramente diferente. En vez de sentarte muy quieto cuando tu cuerpo se siente agitado y temeroso, considera la posibilidad de caminar con atención o de hacer yoga con la intención de llevar tu conciencia a tu experiencia. Eso puede satisfacer tu estado de agitación lo suficiente como para permitirte encontrar calma en el ruido. Deja de intentar hacer desaparecer la ansiedad y en su lugar mira si, por un tiempo, puedes simplemente hacerte amigo de ella y conocerla un poco. Al dejar ir la resistencia al momento de pánico, encontrarás que en realidad lo desactivas.

Dejar de necesitar que algo sea diferente en este momento es la clave para moverse conscientemente a través de situaciones difíciles. No es fácil de hacer, pero cuando se practica de forma regular, esta postura de dejar ir se hace más accesible y más fácil de abrazar. Cultivar regularmente la práctica de la atención plena cuando no estamos asustados o ansiosos nos ayudará a aplicarla cuando estemos asustados.