Bloqueo sacroiliaco sintomas

Sacroilitis

Una inyección en la articulación sacroilíaca (SI) -también llamada bloqueo de la articulación sacroilíaca- se utiliza principalmente para diagnosticar o tratar el dolor lumbar y/o los síntomas de ciática asociados a la disfunción de la articulación sacroilíaca.
Las articulaciones sacroilíacas se encuentran junto a la columna vertebral y conectan el sacro con la cadera a ambos lados. Hay dos articulaciones sacroilíacas, una a la derecha y otra a la izquierda. La inflamación y/o la disfunción de la articulación en esta zona pueden causar dolor.
El objetivo de una inyección en la articulación sacroilíaca es doble: diagnosticar el origen del dolor del paciente y proporcionar un alivio terapéutico del dolor. A veces, estos objetivos se separan y el paciente se somete a una inyección puramente diagnóstica o terapéutica, aunque a menudo las dos se combinan en una sola inyección.
La inyección diagnóstica de la articulación sacroilíaca se utiliza para confirmar un posible diagnóstico de disfunción de la articulación sacroilíaca. Para ello se adormece la articulación sacroilíaca con anestesia local (por ejemplo, lidocaína). La inyección se realiza bajo fluoroscopia (guía de rayos X) para mayor precisión. Una vez que la aguja ha entrado en la articulación sacroilíaca, se inyecta un contraste en la articulación para garantizar la correcta colocación de la aguja y la correcta distribución de la medicación. Una vez inyectada la medicación anestésica, se pide al paciente que intente reproducir el dolor realizando actividades normalmente dolorosas. Si el paciente experimenta un alivio del dolor del 75-80% durante la duración normal de la anestesia, se realiza un diagnóstico provisional de disfunción de la articulación sacroilíaca. Debe realizarse una segunda inyección sacroilíaca diagnóstica utilizando un medicamento anestésico diferente (por ejemplo, bupivicaína) para confirmar el diagnóstico.

Disfunción de la articulación sacroilíaca

El dolor está causado por trastornos de la articulación sacroilíaca (articulación del sacro y el ilion). En realidad se trata de dos articulaciones, que juntas forman la conexión entre el hueso sacro y el hueso ilíaco. Puede tratarse de una inflamación de la articulación, de un desgaste articular o de un trastorno de la función o la posición de la articulación. Las molestias pueden irradiarse hacia la pelvis o las nalgas, y también hacia la parte superior e inferior de la pierna. Una vez identificada la causa del dolor, las molestias pueden ser generalmente bien tratadas. El dolor en la región inferior de la columna vertebral, por ejemplo, después de estar sentado o de pie durante mucho tiempo, suele tener su origen en la articulación iliosacra.
El tratamiento depende de la causa del trastorno. Por lo tanto, existen diferentes enfoques terapéuticos. Por lo general, las dolencias se tratan de forma conservadora (sin cirugía). Los pacientes pueden prevenir la reaparición del trastorno realizando ejercicios especiales.
La terapia manual consiste en estirar y movilizar las articulaciones y los músculos y ligamentos correspondientes. Esto mejora la función articular. Según el diagnóstico y el estadio del trastorno, el médico puede prescribir, si es necesario, otros tratamientos fisioterapéuticos (como la electroterapia (TENS), la terapia de campo magnético o la acupuntura).

Bloqueo del nervio sacroilíaco

Se trata de la transferencia entre el hueso sacro y el hueso de la cadera (os ilium). A menudo nos encontramos con el término articulación sacroilíaca (derivado de su nombre en latín). A diferencia de la mayoría de las articulaciones, cuya superficie está formada por la cavidad y la cabeza, esta articulación está formada por dos superficies rugosas, que están en estrecho contacto. Por lo tanto, es una articulación rígida.
Aunque la articulación sacroilíaca se considera una articulación rígida, realiza un importante movimiento en la dirección de su eje horizontal. Los movimientos son pequeños pero importantes para una correcta posición de la pelvis. Esto se confirma durante el bloqueo. El movimiento en esta articulación está restringido y sentimos un dolor desagradable, sobre todo al caminar y en general al mover las piernas.
El dolor agudo en la parte superior de la cadera restringe a la persona afectada durante una actividad básica (como caminar, subir las escaleras, bajar del coche…), la persona discapacitada restringe instintivamente la presión en el lado afectado, lo que puede manifestarse con una marcha de pato. Cuando la persona se acostumbra a la nueva carga, la articulación SI empieza a doler incluso en el otro lado. Una presión extensa sobre la articulación puede causar una sobrecarga en las estructuras ligamentosas de la pelvis, la sínfisis púbica, las ingles, las nalgas y la parte posterior de los muslos pueden empezar a doler mucho.

Dolor en la articulación sacroilíaca

Montar en bicicleta con una mala postura puede suponer una tensión innecesaria en la articulación sacroilíaca y, por tanto, provocar dolor. En el peor de los casos, puede incluso provocar un bloqueo de la articulación sacroilíaca. Una luxación de la articulación sacroilíaca se manifiesta como un dolor localizado que se irradia en diferentes direcciones, que puede intensificarse con rotaciones externas o movimientos de flexión en la articulación de la cadera. A continuación, le mostraremos algunos ejercicios que pueden ayudar a prevenir o eliminar un bloqueo de la articulación sacroilíaca. Si los síntomas empiezan a empeorar o se producen con más frecuencia, consulte a un médico o fisioterapeuta.
Instrucciones: ponte a cuatro patas y coloca la SUPER BAND alrededor de la parte interior del muslo. Coloque la banda lo más cerca posible de su cadera. Ahora, lleve una pierna por delante de su cuerpo y doble la rodilla entre 45° y 90°, lo que pueda conseguir. Estira la otra pierna por detrás del cuerpo y presiona la pelvis hacia el suelo en ese lado.
Comienza en una posición sentada vertical y coloca la SUPER BAND alrededor de uno de tus pies. Sujeta los extremos de la banda con las manos. Acuéstese lentamente sobre su espalda y coloque ambas piernas en el suelo. Levanta la pierna que está dentro de la banda lo más atrás posible. Intensifica el estiramiento tirando de la banda hacia abajo.