Cifosis perro

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División de Radiología, Departamento de Medicina Clínica Veterinaria, Facultad de Vetsuisse, Universidad de Berna, Suiza’ Afiliaciones del autorInformación adicionalHistoria de la publicaciónRecibido:04 de agosto de 2014Aceptado:03 de noviembre de 2014Fecha de publicación:26 de diciembre de 2017 (en línea) Comprar permisos y reimpresiones del artículo
Introducción: La malformación de las vértebras cervicales (C) se reporta raramente en perros de razas grandes. La cifosis cervical congénita (CCK) puede ser el resultado de defectos de segmentación vertebral, de fallos de formación o de ambos. Este informe describe dos casos de CCK C3-C4 en lebreles jóvenes, tratados quirúrgicamente.
Descripción del caso: Una hembra Deerhound de 18 meses y una hembra Borzoi de seis semanas fueron presentadas por las quejas de reticencia al ejercicio y signos de dolor de cuello. Ambos perros eran neurológicamente normales. Las imágenes de diagnóstico revelaron una deformidad C3-C4, una cifosis moderada y una estenosis del canal espinal asociada a una atrofia crónica de la presión de la médula espinal. Ambos perros fueron sometidos a tratamiento quirúrgico.

Patología de la cifosis

Las malformaciones congénitas de los cuerpos vertebrales torácicos son frecuentes en la práctica veterinaria. Estas anomalías son frecuentes en perros jóvenes y adultos de razas pequeñas. Estas vértebras anómalas suelen dar lugar a diversos grados de cifosis y escoliosis en la región de la anomalía. Se cree que se producen tras errores de desarrollo durante la segmentación y osificación vertebral embrionaria o fetal; la mayoría son incidentales. Este artículo se centra en las anomalías de los cuerpos vertebrales torácicos que dan lugar a signos clínicos de disfunción neurológica. Basándonos en un número limitado de casos, el pronóstico de los perros con anomalías de los cuerpos vertebrales torácicos tratados quirúrgicamente es favorable.

Cifosis en los peces

Algunos perros braquicéfalos, concretamente los que tienen la cola enroscada, muy corta o ausente, tienen un mayor riesgo de que las vértebras tengan una forma anormal y no se alineen correctamente, lo que puede provocar una deformación de la columna vertebral, incluida la curvatura y la torsión (cifosis y/o escoliosis). Esto puede conducir a la inestabilidad de la columna vertebral, que en algunos perros lleva a que la médula espinal o los nervios que surgen de ella queden aplastados y dañados.
La forma anormal de las vértebras puede deberse a la selección de colas de tornillo en algunas razas braquicéfalas. Las colas curvadas o enroscadas en estas razas son el resultado de vértebras de forma anormal en la región de la cola de la columna vertebral, y estas razas tienen genes que tienden a causar la formación de vértebras de forma anormal en otras partes de la columna vertebral, así como en la cola.
En algunos perros, los signos pueden progresar con el tiempo y pueden llevar a la parálisis de las patas traseras y a la incontinencia (incapacidad de controlar la orina o las heces). Otros perros pueden no mostrar ninguna progresión y pueden vivir con signos relativamente estables una vez que han dejado de crecer.

Cifosis perro 2021

La inclinación de la cabeza es una postura anormal en la que una oreja está más desviada ventralmente que la opuesta. Como referencia, cuando el animal se ve de frente, se puede trazar una línea imaginaria desde un lado de la cabeza hasta el otro a lo largo del horizonte. Se puede trazar una segunda línea imaginaria perpendicular a esta línea horizontal que pasa por el surco nasal. En los animales normales, estas líneas imaginarias formarán un ángulo de 90°. En los animales con inclinación de la cabeza, la línea imaginaria trazada a través del filtrum formará un ángulo agudo inferior a 90°. Cuando es grave, el animal puede rodar sobre la cara dorsal de su cuerpo. En algunos casos, el animal puede caer y rodar continuamente.
Un giro de cabeza es cuando la nariz permanece paralela al horizonte, sin embargo, la nariz se dirige hacia el flanco o el aspecto caudal del cuerpo. Esto se ha denominado a veces “guiñada”. Esta postura puede ser un componente del síndrome adverso, que consiste en un giro de la cabeza (eje sagital de la cabeza perpendicular al suelo) y en dar vueltas. El animal también puede orientar intermitentemente la cabeza lateralmente o hacia la parte caudal del cuerpo.