Cifosis postural

Cifosis de scheuermann

Una columna vertebral normal, vista desde atrás, parece recta. Sin embargo, una columna vertebral afectada por la cifosis muestra una curvatura hacia delante de los huesos de la espalda (vértebras) en la zona superior de la espalda, dando un aspecto anormalmente redondeado o “joroba”.
La cifosis se define como una curvatura de la columna vertebral que mide 50 grados o más en una radiografía, una prueba diagnóstica que utiliza haces invisibles de energía electromagnética para producir imágenes de los tejidos, huesos y órganos internos en una película. La columna vertebral normal puede presentar una curvatura de entre 20 y 45 grados en la zona superior de la espalda. La cifosis es un tipo de deformidad de la columna vertebral.
La cifosis de Scheuermann se refiere a un tipo de cifosis en la que las vértebras han desarrollado una forma de cuña. Este tipo de cifosis es más rígido y puede empeorar con el crecimiento. Se da en el 0,4 por ciento de la población, y afecta por igual a hombres y mujeres.
El diagnóstico de cifosis congénita supone una diferencia en la forma de una o más vértebras. Esta diferencia está presente al nacer. Al nacer, se observa que el niño tiene una curvatura de la columna vertebral hacia fuera. Esta curvatura puede hacerse más notable con el crecimiento.

¿se puede revertir la cifosis?

La cifosis es una curvatura convexa anormalmente excesiva de la columna vertebral que se produce en las regiones torácica y sacra[1][2] La curvatura lordótica cóncava anormal hacia dentro de las regiones cervical y lumbar de la columna vertebral se denomina lordosis. Puede ser el resultado de una enfermedad degenerativa del disco; de anomalías del desarrollo, sobre todo de la enfermedad de Scheuermann; de osteoporosis con fracturas por compresión de las vértebras; de un mieloma múltiple; o de un traumatismo. Una columna torácica normal se extiende desde la 1ª vértebra torácica hasta la 12ª vértebra torácica y debe tener un ligero ángulo cifótico, que oscila entre 20° y 45°. Cuando la “redondez” de la parte superior de la columna vertebral aumenta más allá de los 45° se denomina cifosis o “hipercifosis”. La cifosis de Scheuermann es la forma más clásica de hipercifosis y es el resultado de vértebras encajadas que se desarrollan durante la adolescencia. La causa no se conoce actualmente y la condición parece ser multifactorial y se ve con más frecuencia en los hombres que en las mujeres[3].
En el sentido de una deformidad, se trata de una curvatura patológica de la columna vertebral, en la que partes de la misma pierden parte o la totalidad de su perfil lordótico. Esto provoca una inclinación de la espalda, que se ve como una postura encorvada. La cifosis se distingue de la escoliosis, una condición en la que la columna vertebral tiene una curva lateral.

Hipercifosis

La cifosis es un trastorno de la columna vertebral en el que una curvatura excesiva de la columna vertebral provoca un redondeo anormal de la parte superior de la espalda. Esta afección se conoce a veces como “espalda redonda” o, en el caso de una curvatura grave, como “joroba”. La cifosis puede producirse a cualquier edad, pero es frecuente durante la adolescencia.
En la mayoría de los casos, la cifosis causa pocos problemas y no requiere tratamiento. Ocasionalmente, el paciente puede necesitar llevar un corsé para la espalda o hacer ejercicios para mejorar su postura y fortalecer la columna vertebral. Sin embargo, en los casos graves, la cifosis puede ser dolorosa, causar una importante deformación de la columna y provocar problemas respiratorios. Los pacientes con cifosis grave pueden necesitar una intervención quirúrgica para ayudar a reducir la excesiva curvatura de la columna y mejorar sus síntomas.
Esta curvatura natural de la columna vertebral es importante para el equilibrio y nos ayuda a mantenernos erguidos. Si alguna de las curvas se hace demasiado grande o demasiado pequeña, resulta difícil mantenerse erguido y nuestra postura parece anormal.
Vértebras. La columna vertebral suele estar formada por 24 pequeños huesos de forma rectangular, llamados vértebras, que se apilan unos sobre otros. Estos huesos crean las curvas naturales de la espalda y se conectan para crear un canal que protege la médula espinal.