Contractura escapular

Ala de la escápula

Además del movimiento en la articulación glenohumeral, el extremo superior del tendón del bíceps del húmero y el manguito de los rotadores deben deslizarse suavemente dentro de un manguito formado por el ligamento coracoacromial del acromion y los músculos que se originan en el coracoides. Este movimiento se describe como movimiento en la interfaz de movimiento húmero-escapular.
El movimiento suave en esta interfaz es necesario para la función normal del hombro. La pérdida de este movimiento suave puede ser el resultado de alteraciones en las relaciones posturales normales del húmero y la escápula. La tensión de la cápsula posterior puede producir una traslación superior obligatoria del húmero en la elevación, forzando un contacto abrasivo entre el manguito y la superficie inferior del arco coracoacromial. La deficiencia del manguito también puede permitir la traslación superior del húmero en relación con la escápula, creando una abrasión localizada del húmero proximal por debajo del acromion que no cede. El repetido contacto forzado del manguito o del húmero proximal con la superficie inferior del acromion anterior puede triturar el tejido restante del manguito rotador interpuesto y el cartílago articular del húmero. La destrucción de la superficie articular asociada a la posición excesivamente superior de la cabeza del húmero en la deficiencia masiva del manguito se conoce como artropatía por desgarro del manguito.

El hueso de la escápula

La escápula, u omóplato, es un gran hueso de forma triangular que se encuentra en la parte superior de la espalda. El hueso está rodeado y sostenido por un complejo sistema de músculos que trabajan juntos para ayudarle a mover el brazo. Si una lesión o afección hace que estos músculos se debiliten o desequilibren, puede alterar la posición de la escápula en reposo o en movimiento.
Una alteración en la posición o el movimiento de la escápula puede dificultar el movimiento del brazo, especialmente cuando se realizan actividades por encima de la cabeza, y puede hacer que el hombro se sienta débil. Una alteración también puede provocar una lesión si no se mantiene la alineación normal de la articulación del hombro.
La escápula y el brazo están conectados al cuerpo por múltiples uniones de músculos y ligamentos. La parte delantera de la escápula (acromion) también está conectada a la clavícula a través de la articulación acromioclavicular.
En la mayoría de los casos, las alteraciones de la escápula pueden verse mirando al paciente desde atrás. El borde medial (interno) del omóplato afectado parecerá más prominente que el del lado opuesto. Esta prominencia será a menudo exagerada cuando el paciente aleja el brazo del cuerpo.

Discinesia escapular vs. alas

Muchas personas que sufren un ictus quedan con problemas en uno de sus brazos. El cuidado adecuado del brazo después de un ictus puede ayudar a tratar estos problemas. También puede ayudar a prevenir nuevos problemas. El cuidado de los brazos después de un ictus incluye técnicas como el posicionamiento adecuado.
Un ictus se produce cuando una parte del cerebro se ve privada de oxígeno. Esto puede ocurrir si se bloquea un vaso sanguíneo del cerebro o si se produce una hemorragia cerebral. Esto hace que algunas de las células del cerebro mueran.
El ictus suele provocar parálisis (hemiplejía o hemiparálisis) o debilidad de uno o varios músculos del brazo u hombro. Los músculos pueden sentirse tensos en lugar de débiles (espasticidad). En general, el ictus puede aumentar o disminuir la tensión normal (tono muscular) de estos músculos. También puede tener entumecimiento o sensibilidad limitada en el brazo.
El hombro es una zona problemática clave después de un ictus. El omóplato (escápula) y el hueso de la parte superior del brazo (húmero) se unen para formar la articulación del hombro. Esta articulación tiene forma de rótula. Los problemas con los músculos del hombro pueden hacer que esta articulación se disloque parcialmente debido al peso del brazo. Esta separación parcial (subluxación) hace que el hombro caiga hacia abajo.

Región escapular

Una mujer de 41 años sufrió una contractura severa del cuello con retracción del labio inferior y limitación del rango de movimiento del cuello tras una quemadura química. Se utilizó el colgajo combinado escapular/parascapular para reconstruir el defecto de tejido blando en el cuello tras la escisión de la cicatriz hipertrófica y la liberación de la contractura. La porción escapular se transfirió para cubrir el defecto verticalmente, y la porción paraescapular se transfirió para cubrir la porción transversal del cuello. Este tipo de diseño permitiría a la paciente mover el cuello con mayor facilidad.
En el postoperatorio, la amplitud de movimiento del cuello era completa en las direcciones vertical y horizontal después de 6 meses de rehabilitación. Además, la paciente estaba satisfecha con los resultados estéticos finales.
El colgajo microquirúrgico combinado escapular/parascapular, que proporciona una gran área de tejido para su cobertura en tres dimensiones con un suministro sanguíneo fiable mediante una sola anastomosis pedicular durante la cirugía, es una buena opción para la reconstrucción de la contractura grave del cuello. Clasificamos la inserción del colgajo combinado escapular/parascapular en tres tipos con seis subtipos, según la localización de los defectos y la relación del colgajo paraescapular con el colgajo escapular.