Dolor abductor y cadera

Músculos abductores de la cadera

Se considera que el acortamiento de la banda iliotibial (ITB) está relacionado con el dolor lumbar (LBP). Se cree que la tensión de la banda iliotibial en personas con dolor lumbar es un mecanismo compensatorio tras la debilidad de los músculos abductores de la cadera. Sin embargo, ningún estudio ha examinado clínicamente esta teoría. El propósito de este estudio fue investigar el desequilibrio muscular de la debilidad del músculo abductor de la cadera y la rigidez del ITB en sujetos con dolor lumbar.
Un total de 300 sujetos con y sin dolor lumbar de entre 20 y 60 años participaron en este estudio transversal. Los sujetos se clasificaron en tres grupos: LBP con tensión en el ITB (n = 100), LBP sin tensión en el ITB (n = 100) y sin LBP (n = 100). Se midió la fuerza del músculo abductor de la cadera en todos los sujetos.Resultados
El análisis de covarianza (ANCOVA) con el índice de masa corporal (IMC) como covariable reveló una diferencia significativa en la fuerza de los abductores de la cadera entre los tres grupos (P < 0,001). El análisis post hoc no mostró diferencias significativas en la fuerza del músculo abductor de la cadera entre los sujetos con dolor lumbar con y sin tensión en el ITB (P = 0,59). Sin embargo, los sujetos sin dolor lumbar tenían una fuerza muscular abductora de la cadera significativamente mayor en comparación con los sujetos con dolor lumbar y tensión en la región lumbar (p < 0,001) y con los sujetos con dolor lumbar sin tensión en la región lumbar (p < 0,001).

Dolor de cadera con abducción y rotación externa

Evaluación del paciente con dolor de cadera JOHN J. WILSON, MD, MS, y MASARU FURUKAWA, MD, MS, University of Wisconsin School of Medicine and Public Health, Madison, WisconsinAm Fam Physician.  2014 Jan 1;89(1):27-34.Esta versión del artículo contiene contenido suplementario.Existe un artículo más reciente sobre el dolor de cadera en adultos.
El dolor de cadera es una presentación común en atención primaria y puede afectar a pacientes de todas las edades. En un estudio, el 14,3% de los adultos de 60 años o más refirieron un dolor de cadera importante la mayoría de los días durante las seis semanas anteriores.1 El dolor de cadera suele suponer un reto diagnóstico y terapéutico. El diagnóstico diferencial del dolor de cadera (tabla A) es amplio, ya que incluye tanto la patología intraarticular como la extraarticular, y varía según la edad. La anamnesis y la exploración física son esenciales para diagnosticar con precisión la causa del dolor de cadera.    Ampliar
eFigura A.Localización del dolor de cadera. (A) Vista posterior. (B) Vista anterior.eFigura A.Localización del dolor de cadera. (A) Vista posterior. (B) Vista anterior.EXAMEN FÍSICOEl examen de la cadera debe evaluar la cadera, la espalda, el abdomen y los sistemas vascular y neurológico. Debe comenzar con un análisis de la marcha y la evaluación de la postura (Figura 1), seguido de la evaluación del paciente en posición sentada, supina, lateral y prona (Figuras 2 a 6 y eFigura B). Las pruebas de exploración física para la evaluación del dolor de cadera se resumen en la Tabla 1.    Ampliar

Tendón del abductor

El desgarro o la rotura del abductor de la cadera se observa con frecuencia en corredores y atletas que practican deportes de alto impacto, como el fútbol o el baloncesto. Puede producirse debido a explosiones repentinas de actividad o a una mala flexibilidad del músculo abductor. Cualquier lesión traumática o por uso excesivo o los cambios degenerativos también pueden provocar un desgarro parcial o completo del músculo glúteo.
Los síntomas incluyen dolor y sensibilidad en la cara lateral de la cadera, que puede agravarse con actividades como correr, subir escaleras, estar sentado o caminar durante mucho tiempo y acostarse sobre el lado afectado de la cadera. Uno de los principales síntomas de la rotura del músculo abductor es el signo de Trendelenburg, es decir, la caída de la pelvis hacia el lado no afectado al no poder soportar el peso de la extremidad afectada.
El diagnóstico de una rotura del abductor de la cadera se basa en la exploración física: la palpación del músculo afectado, la comprobación de la fuerza muscular y la evaluación del patrón de marcha. Algunas pruebas especiales, como la prueba de sentadilla con una sola pierna o un signo de Trendelenburg positivo, confirman el diagnóstico de una rotura del abductor de la cadera. A veces, la resonancia magnética o la ecografía pueden ser útiles para detectar los cambios patológicos del músculo.

Ejercicios para el dolor en el abductor de la cadera

Una bursa es un saco de tejido blando lleno de líquido que actúa como medio de lubricación entre diferentes componentes estructurales de todo el cuerpo. Pueden encontrarse cerca de todas las articulaciones principales del cuerpo, como la rodilla, el hombro y el codo; la bursitis se produce cuando estos sacos se inflaman y causan dolor e irritación a los propios tejidos que tienen la misión de ayudar a moverse libremente.
Hay dos bursas en la cadera: la bursa trocantérica mayor, que recubre el trocánter mayor de la cadera y permite que la banda iliotibial se mueva libremente a través de la prominencia ósea, y la bursa del iliopsoas, que se encuentra cerca de la ingle. Sin embargo, la bursitis trocantérica es mucho más frecuente que la bursitis del iliopsoas, ya que esta bursa tiene más probabilidades de dañarse o lesionarse. En cualquier caso, la bursitis trocantérea y la bursitis del iliopsoas se diagnostican y tratan de la misma manera, por lo que gran parte de lo que se comenta aquí se aplica a ambas afecciones.
La bursitis trocantérea está causada por la inflamación y el daño de las bursas, ya sea por uso excesivo, lesión o procesos de enfermedad comórbidos. Aunque esta afección puede afectar a cualquier persona, es más frecuente en mujeres y en pacientes de edad avanzada. Las mujeres están más predispuestas a la bursitis trocantérica debido a la forma de sus caderas y pelvis. Hay una serie de factores de riesgo asociados a esta afección, como el estrés repetitivo por correr, montar en bicicleta o estar de pie durante mucho tiempo, el dolor lumbar, la desigualdad en la longitud de las piernas, la artritis reumatoide y las intervenciones quirúrgicas previas en la cadera.