Escoliosis toracica

Escoliosis torácica menor

La escoliosis idiopática es uno de los tres tipos diferentes de escoliosis que hacen que la columna vertebral desarrolle una curva anormal. “Idiopática” significa que no hay una causa definida. La escoliosis idiopática es el tipo más común de escoliosis. Suele ser hereditaria y afecta ocho veces más a las niñas que a los niños. En muchos casos, la escoliosis idiopática es leve y no requiere más tratamiento que una estrecha vigilancia.
La escoliosis idiopática suele descubrirse por primera vez durante una revisión pediátrica o un examen escolar. Esto es especialmente cierto en el caso de los niños que llevan ropa holgada que podría ocultar los síntomas. Si el pediatra o la enfermera del colegio sospechan que su hijo tiene escoliosis, pueden recomendar una evaluación por parte de un ortopedista pediátrico o un especialista en columna vertebral.
No existe una causa definida de la escoliosis idiopática ni una forma de prevenir la tendencia de la columna vertebral a desarrollar una curva de lado a lado. La escoliosis idiopática puede ser hereditaria, pero los investigadores no lo han confirmado.
Los médicos que sospechan una escoliosis idiopática realizan una historia clínica y una exploración física detalladas para confirmar el diagnóstico. Durante la exploración física, el médico puede utilizar la prueba de flexión hacia delante de Adam para detectar una curvatura anormal de la columna vertebral. Para esta prueba, su hijo se inclina hacia delante desde la cintura, cuelga los brazos sin apretar delante de él y alcanza el suelo. Si su hijo tiene escoliosis, un lado de su caja torácica será más prominente que el otro. El médico también puede pedir una radiografía, que permite ver una imagen de la columna vertebral.

Escoliosis torácica en adultos

Existen varios sistemas detallados para clasificar tipos específicos de curvas de escoliosis, pero algunos de los términos más comunes identifican las curvas en función de su ubicación dentro de la columna vertebral y de la dirección en que se curvan.
La escoliosis torácica describe la curvatura situada en la parte media, o torácica, de la columna vertebral. Es la localización más común de las curvas de escoliosis, y a menudo incluye la deformación de la caja torácica y la columna vertebral. Como la caja torácica se desarrolla de forma asimétrica, un hombro puede quedar levantado o una pierna puede parecer más larga que la otra.
En algunos casos, la escoliosis lumbar es degenerativa y se desarrolla después de los 50 años debido a una descomposición de la columna vertebral, a diferencia de la forma idiopática más común en los adolescentes, que no presenta ninguna causa conocida. Las personas con escoliosis lumbar degenerativa pueden no presentar ningún síntoma o quedar gravemente discapacitadas.
En la escoliosis toracolumbar, la curva incluye vértebras de la parte inferior torácica y de la parte superior lumbar de la columna. Suele ser congénita, ya que se produce en el útero entre la tercera y la sexta semana, y se detecta al nacer. Incluso puede ser el efecto secundario de una afección neuromuscular (como la espina bífida o la parálisis cerebral).

Cirugía de la escoliosis torácica

Este artículo ofrece una visión general de la escoliosis idiopática y su tratamiento. OrthoInfo presenta varios artículos sobre la escoliosis desarrollados en colaboración con la Pediatric Orthopaedic Association of North America y la Scoliosis Research Society. Consulte los “Artículos relacionados” que aparecen en esta página para obtener información adicional.
La escoliosis es una enfermedad que hace que la columna vertebral se curve lateralmente. Existen varios tipos de escoliosis que afectan a los niños y adolescentes. El tipo más común, con diferencia, es el “idiopático”, lo que significa que no se conoce la causa exacta.
La mayoría de los casos de escoliosis idiopática se producen entre los 10 años y el momento en que el niño ha crecido completamente. La escoliosis rara vez es dolorosa: las pequeñas curvas suelen pasar desapercibidas para los niños y sus padres, y se detectan por primera vez durante una revisión escolar o en un chequeo regular con el pediatra.
La escoliosis hace que los huesos de la columna vertebral se tuerzan o giren de modo que, en lugar de una línea recta por el centro de la espalda, la columna se parece más a la letra “C” o “S”. Las curvas de la escoliosis suelen producirse en la parte superior y media de la espalda (columna torácica). También pueden desarrollarse en la parte inferior de la espalda y, en ocasiones, se producen tanto en la parte superior como en la inferior de la columna vertebral.

Escoliosis torácica convexa a la derecha

La escoliosis es una afección médica en la que la columna vertebral de una persona tiene una curvatura lateral[2]. La curvatura suele tener forma de “S” o “C” en tres dimensiones[2][6] En algunos casos, el grado de curvatura es estable, mientras que en otros aumenta con el tiempo[3] La escoliosis leve no suele causar problemas, pero los casos más graves pueden afectar a la respiración y al movimiento[3][7] El dolor suele estar presente en los adultos y puede empeorar con la edad[8].
La causa de la mayoría de los casos es desconocida, pero se cree que implica una combinación de factores genéticos y ambientales[3] Los factores de riesgo incluyen a otros miembros de la familia afectados[2] También puede ocurrir debido a otra condición como espasmos musculares, parálisis cerebral, síndrome de Marfan y tumores como la neurofibromatosis[2] El diagnóstico se confirma con radiografías[2] La escoliosis suele clasificarse como estructural, en la que la curva es fija, o funcional, en la que la columna vertebral subyacente es normal[2].
El tratamiento depende del grado de la curva, la ubicación y la causa.[2] Las curvas menores pueden simplemente observarse periódicamente.[2] Los tratamientos pueden incluir el uso de corsés, ejercicios específicos, revisión de la postura y cirugía.[2][4] El corsé debe ajustarse a la persona y usarse a diario hasta que se detenga el crecimiento.[2] Los ejercicios específicos, como los que se centran en el núcleo, pueden usarse para intentar disminuir el riesgo de empeoramiento. [4] Pueden realizarse solos o junto con otros tratamientos, como el corsé. 9] [10] Las pruebas de que la manipulación quiropráctica, los suplementos dietéticos o los ejercicios pueden evitar el empeoramiento de la afección son escasas. 2] [11] Sin embargo, se sigue recomendando el ejercicio debido a sus otros beneficios para la salud. 2]