Ida pingala

Ida, pingala macho hembra

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Los nadis desempeñan un papel en el yoga, ya que muchas prácticas yóguicas, incluyendo los shatkarmas, mudras y pranayama, tienen como objetivo abrir y desbloquear los nadis. El objetivo final de algunas prácticas yóguicas es dirigir el prana hacia el nadi de sushumna específicamente, permitiendo que la kundalini se eleve, y así lograr la moksha, o liberación.
Varios de los antiguos Upanishads utilizan el concepto de nadis (canales). El sistema de nadis se menciona en el Chandogya Upanishad (8~6 cc. a.C.), verso 8.6.6.[6] y en los versos 3.6-3.7 del Prasna Upanishad (segunda mitad del primer milenio a.C.). Como se indica en el último,
En el espacio fuera del Meru, el derecho aparte del cuerpo colocado a la izquierda y a la derecha, están los dos nadis, Sasi y Mihira. El Nadi Susumna, cuya sustancia son las Gunas triples, está en el centro. Ella es la forma de la Luna, el Sol y el Fuego, incluso el agua también; su cuerpo, un cordón de flores florecientes de Dhatura, se extiende desde la mitad del Kanda hasta la Cabeza, y el Vajra dentro de Ella se extiende, brillante, desde el Medhra hasta la Cabeza[10].

Ida, pingala shiva shakti

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Los nadis desempeñan un papel en el yoga, ya que muchas prácticas yóguicas, incluyendo los shatkarmas, mudras y pranayama, tienen como objetivo abrir y desbloquear los nadis. El objetivo final de algunas prácticas yóguicas es dirigir el prana hacia el nadi de sushumna específicamente, permitiendo que la kundalini se eleve, y así lograr la moksha, o liberación.
Varios de los antiguos Upanishads utilizan el concepto de nadis (canales). El sistema de nadis se menciona en el Chandogya Upanishad (8~6 cc. a.C.), verso 8.6.6.[6] y en los versos 3.6-3.7 del Prasna Upanishad (segunda mitad del primer milenio a.C.). Como se indica en el último,
En el espacio fuera del Meru, el derecho aparte del cuerpo colocado a la izquierda y a la derecha, están los dos nadis, Sasi y Mihira. El Nadi Susumna, cuya sustancia son las Gunas triples, está en el centro. Ella es la forma de la Luna, el Sol y el Fuego, incluso el agua también; su cuerpo, un cordón de flores florecientes de Dhatura, se extiende desde la mitad del Kanda hasta la Cabeza, y el Vajra dentro de Ella se extiende, brillante, desde el Medhra hasta la Cabeza[10].

Ida, pingala pranayama

nadis. Los tres nadis son el canal izquierdo, el canal derecho y el canal central. Los tres trabajan perfectamente juntos para integrar y equilibrar el flujo de tu Kundalini. Cada uno de ellos desempeña también un papel específico en el mantenimiento de tus emociones, estados de ánimo y salud física.
Cada uno de los chakras se encuentra en los tres canales. A medida que la energía Kundalini asciende por el canal central, alimenta cada chakra, el centro, el lado izquierdo y el derecho de cada chakra. En el séptimo chakra o Sahastrara, logra una conexión con la energía divina que todo lo impregna. La apertura del chakra Sahastrara facilita así el flujo de la energía divina a través de esta apertura de vuelta a los tres nadis nutriendo de nuevo los chakras.
El Pingala nadi), también llamado el canal del sol, comienza en tu chakra Swadisthan y sube por el lado derecho de tu cuerpo, terminando en el área del ego del cerebro. El ego es la zona del cerebro que le da un sentido de individualismo y de sí mismo, a diferencia de los demás. Es el ego el que te permite relacionarte contigo mismo como “yo” o “me”.

Pingala nadi

En un momento u otro, todos hemos experimentado la palabra con “s”: estrés. Son momentos en los que la mente se acelera, la respiración es corta y se siente como si se estuviera en todas partes, pero el cuerpo físico está quieto. A veces al estrés le gusta llegar sin avisar. Otras veces se ve a la legua. Desde las cosas sencillas del día a día, hasta los problemas complejos, esta energía zumbante puede ser situacionalmente ciega. Si pudiéramos arreglar nuestra realidad para no experimentar nunca más el estrés, la vida sería una caja de bolas de felicidad de coco. Suena ideal, pero probablemente no sea realista. El estrés ocurre. Lo que sí podemos hacer es reconocerlo en sus primeras etapas y encontrar herramientas para afrontarlo cuando surja una situación estresante. El estrés suele estar relacionado con uno o más doshas que están desequilibrados. Este breve cuestionario sobre los doshas puede ayudarte a ver si alguno de ellos te está creando problemas.
Una práctica que he encontrado útil para reconocer “el zumbido del estrés” más pronto que tarde, o incluso cuando el estrés aterriza en la puerta principal, es el pranayama. El pranayama, una práctica intencionada de contención y expansión de la respiración, es uno de los ocho miembros del yoga. Hay muchas formas de pranayama, o ejercicios de respiración, y cada una de ellas tiene sus propios beneficios en el apoyo a diversos desequilibrios físicos, emocionales y mentales. Uno de los beneficios que comparten todas las formas es el de hacer más consciente la respiración.