Musculo abductor del dedo gordo

Inervación del músculo abductor hallucis

Keith Rome.Información adicionalIntereses competitivosLos autores declaran que no tienen intereses competitivos.Contribuciones de los autoresSS llevó a cabo la recogida de datos, realizó el análisis estadístico y contribuyó a la interpretación de los datos. RE participó en la supervisión del proyecto de investigación, la recogida de datos de ultrasonido, y la redacción del manuscrito. MH proporcionó formación técnica en ecografía. KR participó en el diseño del estudio, la supervisión del proyecto de investigación y la redacción del manuscrito. Todos los autores leyeron y aprobaron el manuscrito final.Archivos originales presentados por los autores para las imágenesA continuación se muestran los enlaces a los archivos originales presentados por los autores para las imágenes.
Reprints and PermissionsAbout this articleCite this articleStewart, S., Ellis, R., Heath, M. et al. Ultrasonic evaluation of the abductor hallucis muscle in hallux valgus: a cross-sectional observational study.
BMC Musculoskelet Disord 14, 45 (2013). https://doi.org/10.1186/1471-2474-14-45Download citationShare this articleAnyone you share the following link with will be able to read this content:Get shareable linkSorry, a shareable link is not currently available for this article.Copy to clipboard

Musculo abductor del dedo gordo 2021

La distensión del abductor hallucis puede darse en personas sedentarias, en guerreros de fin de semana que imponen un aumento repentino de las actividades físicas a músculos atróficos y debilitados o en atletas que sobrecargan el abductor hallucis por movimientos repetitivos o por un impacto repentino que provoca un desgarro muscular parcial o completo.
El músculo abductor hallucis y su tendón distal van desde el interior del hueso del talón hasta el interior de la falange proximal del dedo gordo. Se encuentra en la cara medial (interna) del pie y del arco, mientras que el ligamento plantar se encuentra en la cara plantar del pie y del arco.
La compleja estructura del pie contiene más de un centenar de tendones, ligamentos y músculos que estabilizan o mueven más de treinta articulaciones entre los veintiséis huesos que proporcionan la estructura para soportar el peso del cuerpo. Los huesos están diseñados para soportar principalmente el peso de nuestro cuerpo, mientras que sólo una pequeña parte del soporte corporal debe ser proporcionada por las estructuras de tejidos blandos circundantes y estabilizadores, entre ellos el ligamento plantar, el complejo músculo-tendón del tibial posterior y el músculo y tendón del abductor hallucis.

El extensor del dedo gordo del pie

Información del autorAfiliacionesAutoresContribucionesLa concepción y el diseño del estudio fueron realizados por todos los autores. La adquisición de datos fue realizada por PJL. El análisis y la interpretación de los datos fueron realizados por todos los autores. La redacción del artículo fue realizada por PJL. Todos los autores revisaron y editaron el artículo. Todos los autores han leído y aprobado la versión final del artículo presentado.Autor correspondienteCorrespondencia a
Acceso abierto Este artículo se distribuye bajo los términos de la licencia Creative Commons Attribution 4.0 International License (http://creativecommons.org/licenses/by/4.0/), que permite su uso, distribución y reproducción sin restricciones en cualquier medio, siempre y cuando se dé el debido crédito al autor o autores originales y a la fuente, se proporcione un enlace a la licencia Creative Commons y se indique si se han realizado cambios. La renuncia a la Dedicación de Dominio Público de Creative Commons (http://creativecommons.org/publicdomain/zero/1.0/) se aplica a los datos puestos a disposición en este artículo, a menos que se indique lo contrario.

Bulto del músculo abductor hallucis

B Calancie.Derechos y permisosImpresiones y permisosSobre este artículoCite este artículoCalancie, B., Molano, M. & Broton, J. Abductor hallucis for monitoring lower-limb recovery after spinal cord injury in man.
Spinal Cord 42, 573-580 (2004). https://doi.org/10.1038/sj.sc.3101640Download citationShare this articleAnyone you share the following link with will be able to read this content:Get shareable linkSorry, a shareable link is not currently available for this article.Copy to clipboard