Musculo isquiotibial

Músculos isquiotibiales semitendinosos

El término colectivo “isquiotibiales” se refiere a tres músculos separados situados en el compartimento posterior del muslo: el bíceps femoral (que consta de dos componentes, una cabeza larga [BFlh] y una cabeza corta [BFsh]), el semitendinoso (ST) y el semimembranoso (SM) (Figura 1). Existen numerosas teorías sobre el origen del nombre de este grupo muscular, pero parece tener su origen en la lengua germánica primitiva y en el comercio de la carnicería. Los cerdos sacrificados se colgaban de estos fuertes tendones, de ahí la referencia a “jamón” (que significa “torcido” y, por tanto, se refiere a la rodilla, la parte torcida de la pierna) y “cuerda” (en referencia al aspecto de cuerda de los tendones). Desde sus inserciones proximales en la tuberosidad isquiática, el SM, el ST y el BFlh pasan por detrás de las articulaciones de la cadera y de la rodilla, mientras que el BFsh es monoarticular, cruzando sólo la articulación de la rodilla.
Desde una perspectiva clínica, la comprensión de la anatomía es una consideración fundamental en el diagnóstico y el tratamiento de las lesiones de los isquiotibiales. En lo que respecta a la distensión aguda de los isquiotibiales, se acepta que la lesión más frecuente es la del músculo femoral, normalmente en la unión musculotendinosa (MTJ) proximal. También parece que el lugar y la actividad asociados a la distensión pueden estar relacionados. Por ejemplo, la BFlh suele estar comprometida durante el sprint, pero las lesiones por estiramiento a baja velocidad afectan predominantemente a la SM1. Cada vez se emplean más las imágenes para confirmar la localización y la gravedad de las lesiones de los isquiotibiales y para informar del pronóstico, especialmente en los atletas profesionales y de élite.

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Las lesiones de los músculos isquiotibiales, como un “tirón de isquiotibiales”, son frecuentes en los deportistas. Son especialmente comunes en los atletas que participan en deportes que requieren sprints, como el atletismo, el fútbol y el baloncesto.
Comienzan en la parte inferior de la pelvis, en un lugar llamado tuberosidad isquiática. Cruzan la articulación de la rodilla y terminan en la parte inferior de la pierna. Las fibras del músculo isquiotibial se unen con el resistente tejido conectivo de los tendones isquiotibiales cerca de los puntos en los que los tendones se unen a los huesos.
Las distensiones de los músculos isquiotibiales suelen producirse cuando el músculo se alarga al contraerse, o se acorta. Aunque suene contradictorio, esto ocurre cuando se extiende un músculo mientras está cargado. Esto se llama “contracción excéntrica”.
Durante el sprint, los músculos isquiotibiales se contraen excéntricamente cuando la pierna trasera se estira y los dedos de los pies se utilizan para empujar y avanzar. Los músculos isquiotibiales no sólo se alargan en este punto de la zancada, sino que también se cargan con el peso del cuerpo y con la fuerza necesaria para el movimiento hacia delante.

Musculo isquiotibial en línea

Frank intentaba ganarle a un jugador contrario un balón suelto durante un partido de fútbol cuando sintió un fuerte dolor en la parte posterior de la pierna izquierda. Se tiró al suelo, pero cuando intentó levantarse y caminar, volvió a caerse y tuvieron que ayudarle a salir del campo.
Hay tres músculos que recorren la parte posterior de la pierna, desde el muslo hasta la rodilla -el bíceps femoral, el semitendinoso y el semimembranoso- y que ayudan a doblar la rodilla y a extender la cadera. Como grupo, se conocen como isquiotibiales. La distensión de los isquiotibiales, a veces llamada tirón de isquiotibiales, se produce cuando uno o varios de estos músculos se estiran demasiado y empiezan a desgarrarse.

Estiramiento de los músculos isquiotibiales

Contracción concéntrica. Cuando los isquiotibiales se contraen concéntricamente, el músculo se acorta, haciendo que la pierna se mueva hacia atrás (extensión de la cadera) y la rodilla se doble (flexión de la rodilla). Los isquiotibiales se contraen concéntricamente cuando el pie se levanta del suelo en el ciclo de la marcha. Este movimiento se denomina fase de despegue de la marcha.
Contracción excéntrica. Los isquiotibiales se alargan cuando se contraen excéntricamente para ralentizar la pierna en preparación para que el pie golpee el suelo (golpe de pie).1,2 Este movimiento se denomina fase de balanceo terminal de la marcha de una persona.
Una lesión aguda en un músculo isquiotibial puede producirse en cualquier parte, pero lo más habitual es que se produzca en el centro del músculo, donde se cruzan los tejidos del tendón y del músculo.3,7 Esta zona se denomina unión miotendinosa. Menos frecuentes son las lesiones en las que el tendón de los isquiotibiales se desprende del hueso. Estas lesiones se denominan avulsiones de los isquiotibiales y suelen producirse en la parte superior de los mismos (isquiotibiales proximales).
Desgarros de la unión miotendinosa. En el caso de los corredores, las lesiones de los isquiotibiales se producen con mayor frecuencia en la parte media del muslo, a lo largo de la unión miotendinosa del músculo bíceps femoral.3-4,6-9 Esta lesión suele producirse cuando la pierna se extiende hacia delante y el pie se prepara para golpear el suelo (golpe de talón) durante las actividades de carrera y corte de alta intensidad.1-3,8 Esto ocurre cuando los isquiotibiales se contraen excéntricamente para intentar frenar el cuerpo.