Sacro iliaco

Ligamento sacroilíaco

La articulación sacroilíaca (ASI), situada en la transición entre la columna vertebral y los miembros inferiores, está sometida a importantes fuerzas de cizallamiento. La movilidad de la articulación sacroilíaca es muy limitada, pero aumenta durante el embarazo y el posparto. Es importante conocer la anatomía y la fisiología de la articulación sacroilíaca. La articulación sacroilíaca es una articulación diartrodial que conecta dos superficies cartilaginosas de ondulación variable, contiene líquido sinovial y está encerrada en una cápsula reforzada por varios ligamentos. En esta conferencia no se tratan las enfermedades reumáticas o inflamatorias de la articulación sacroilíaca, cuyo diagnóstico se basa en estudios de imagen y análisis de sangre. En cambio, se centra en las lesiones microtraumáticas. Los microtraumatismos causan dolor crónico en la articulación sacroilíaca, que debe diferenciarse del dolor de cadera y del dolor de columna. El diagnóstico se basa en pruebas clínicas específicas de provocación combinadas con una inyección local de anestesia. Los hallazgos son normales en las radiografías y la resonancia magnética. El tratamiento no quirúrgico con terapia de ejercicios y estiramientos tiene como objetivo principal fortalecer los músculos dorsal ancho, glúteos e isquiotibiales para aumentar la coaptación de la articulación sacroilíaca. No se ha demostrado la eficacia de otros tratamientos físicos. La denervación por radiofrecuencia de las ramas sensoriales dorsales ha demostrado cierta eficacia, aunque los efectos tienden a disminuir con el tiempo. Los pacientes con dolor refractario pueden beneficiarse de la fusión mínimamente invasiva de la articulación sacroilíaca mediante la implantación transarticular de tornillos o tapones, que ha proporcionado buenas tasas de éxito.

Sacroilitis

La articulación sacroilíaca o articulación SI (SIJ) es la articulación entre el sacro y los huesos del ilion de la pelvis, que están conectados por fuertes ligamentos. En los seres humanos, el sacro sostiene la columna vertebral y se apoya a su vez en un ilion a cada lado. La articulación es fuerte y soporta todo el peso de la parte superior del cuerpo. Es una articulación de plano sinovial con elevaciones y depresiones irregulares que producen el enclavamiento de los dos huesos[1] El cuerpo humano tiene dos articulaciones sacroilíacas, una a la izquierda y otra a la derecha, que suelen coincidir entre sí, pero que son muy variables de una persona a otra[1].
Las articulaciones sacroilíacas son articulaciones emparejadas en forma de C o de L, capaces de una pequeña cantidad de movimiento[2] (de 2 a 18 grados, lo cual es discutible en este momento) que se forman entre las superficies auriculares de los huesos sacro e ilion. Las articulaciones están cubiertas por dos tipos diferentes de cartílago; la superficie sacra tiene cartílago hialino y la superficie ilíaca tiene fibrocartílago[2] La estabilidad de la articulación sacroilíaca se mantiene principalmente mediante una combinación de sólo algunas estructuras óseas y ligamentos intrínsecos y extrínsecos muy fuertes[3] El espacio articular suele ser de 0,5 a 4 mm[4].

Dolor en la articulación sacroilíaca

La peculiar estructura ósea y los complejos movimientos de la articulación sacroilíaca se mantienen unidos y son impulsados por una extensa red de ligamentos. Los músculos que rodean la articulación sacroilíaca no mueven específicamente la articulación, pero la salud de estos músculos puede influir en la estabilidad y el movimiento de la articulación.
Los ligamentos de soporte y estabilización de la articulación sacroilíaca conectan la articulación de varias maneras. Mientras que varios ligamentos conectan la articulación por delante y por detrás, otros están presentes entre las superficies articulares, manteniéndolas unidas.
El ligamento interóseo tiene varias capas. Dado que la parte posterior de la articulación sacroilíaca no está cubierta por una cápsula (como en la parte delantera), este ligamento ayuda a evitar los movimientos adversos de la articulación hacia la parte posterior.1
Este ligamento, a veces llamado ligamento sacroilíaco ventral, cubre la parte delantera de la articulación sacroilíaca, que incluye la cápsula articular que encierra la articulación en esta zona. Las fibras de esta cápsula se mezclan con la cápsula de la articulación por delante y no proporcionan mucho apoyo.2

Disfunción de la articulación sacroilíaca

Si alguna vez ha tenido dolor de espalda, no está solo. El dolor de espalda es una de las razones más comunes por las que las personas acuden al médico o pierden días de trabajo. Incluso los niños en edad escolar pueden tener dolor de espalda. Puede ser desde un dolor sordo y constante hasta un dolor repentino, agudo o punzante. Puede comenzar de forma repentina como resultado de un accidente o por levantar algo pesado, o puede desarrollarse lentamente y ocurrir al azar. Hacer muy poco ejercicio seguido de un entrenamiento extenuante también puede causar dolor de espalda (1).
El dolor sacroilíaco o pélvico suele ser una de las principales causas de las dolencias lumbares de una persona y se siente a lo largo de la línea del cinturón y la región de las nalgas, cerca de las protuberancias óseas que se pueden sentir si se frotan los dedos a lo largo de la parte inferior de la espalda en la parte superior de la ingle. La articulación sacro-ilíaca conecta la columna vertebral con la pelvis/cadera, y las lesiones o daños que se producen aquí pueden simular otras afecciones, como problemas de hernia de disco o de cadera. Un diagnóstico preciso es importante para determinar el origen del dolor. En nuestra consulta, ésta parece ser la causa más común del dolor lumbar de la mayoría de los pacientes, ya que afecta a múltiples zonas circundantes. Cuando funciona bien, permite que las regiones lumbar y de la cadera funcionen adecuadamente. Esta región es a menudo la fuente principal, o al menos contribuyente al dolor ciático que se siente en la nalga y por la pierna a veces.