Semimembranoso y semitendinoso

Función del semimembranoso

Las lesiones de los músculos isquiotibiales, como un “tirón de isquiotibiales”, son frecuentes en los deportistas. Son especialmente comunes en los atletas que participan en deportes que requieren sprints, como el atletismo, el fútbol y el baloncesto.
Comienzan en la parte inferior de la pelvis, en un lugar llamado tuberosidad isquiática. Cruzan la articulación de la rodilla y terminan en la parte inferior de la pierna. Las fibras del músculo isquiotibial se unen con el resistente tejido conectivo de los tendones isquiotibiales cerca de los puntos en los que los tendones se unen a los huesos.
Las distensiones de los músculos isquiotibiales suelen producirse cuando el músculo se alarga al contraerse, o se acorta. Aunque suene contradictorio, esto ocurre cuando se extiende un músculo mientras está cargado. Esto se llama “contracción excéntrica”.
Durante el sprint, los músculos isquiotibiales se contraen excéntricamente cuando la pierna trasera se estira y los dedos de los pies se utilizan para empujar y avanzar. Los músculos isquiotibiales no sólo se alargan en este punto de la zancada, sino que también se cargan con el peso del cuerpo y con la fuerza necesaria para el movimiento hacia delante.

Dolor del semimembranoso

Este músculo se adhiere cerca de la cadera, a lo largo de la parte posterior del muslo y a la parte posterior de la rodilla – ¿puedo enrollar sus pantalones cortos y tocar a lo largo de este músculo? Por favor, doble la rodilla (o haga una demostración). (Si es necesario, mantenga esta posición mientras intento enderezar su rodilla).
Guíe al paciente para que flexione la rodilla. Para una línea de tracción más directa del músculo, guíe al paciente para que rote medialmente la rodilla antes de flexionarla. Con una actividad muscular poco clara, aumente la contracción de estos músculos pidiendo al paciente que flexione la rodilla mientras usted proporciona un empuje en la pantorrilla en dirección a la extensión de la rodilla.

Lesión del semimembranoso

El músculo semimembranoso (/ˌsɛmiˌmɛmbrəˈnoʊsəs/) es el más medial de los tres músculos isquiotibiales del muslo. Se llama así porque tiene un tendón plano de origen. Se encuentra posteromedialmente en el muslo, profundo al músculo semitendinoso. Extiende la articulación de la cadera y flexiona la de la rodilla.
El músculo semimembranoso, llamado así por su tendón membranoso de origen, está situado en la parte posterior y medial del muslo. Es más ancho, plano y profundo que el semitendinoso (con el que comparte puntos de inserción y fijación muy cercanos)[1] El músculo se superpone a la parte superior de los vasos poplíteos.
El músculo semimembranoso se origina mediante un tendón grueso en la cara superolateral de la tuberosidad isquiática[1] y surge por encima y medial al músculo bíceps femoral y al semitendinoso. El tendón de origen se expande en una aponeurosis que cubre la parte superior de la superficie anterior del músculo; de esta aponeurosis surgen fibras musculares que convergen en otra aponeurosis que cubre la parte inferior de la superficie posterior del músculo y se contrae en el tendón de inserción.

Ejercicios para el semimembranoso

Conceptos básicos sobre músculos y tendones: El movimiento de la articulación se produce por la contracción de los músculos. Los músculos se unen al hueso mediante tendones en cada extremo. La contracción muscular puede ser concéntrica, lo que significa que el músculo se acorta, o excéntrica, lo que significa que la contracción se produce mientras el músculo se alarga. La contracción excéntrica se produce porque la articulación se está moviendo en la dirección opuesta, incluso mientras el músculo está disparando. Los músculos que se contraen juntos en el mismo lado de una articulación se denominan agonistas, lo que significa que trabajan juntos. Los músculos del lado opuesto de la articulación que hacen que ésta se mueva en sentido contrario se denominan antagonistas. El movimiento de la articulación requiere que los músculos trabajen simultáneamente en ambos lados para lograr un movimiento equilibrado. Si el músculo se activara sólo en un lado de la articulación, ésta se colapsaría en esa dirección. Los músculos que disparan en el lado opuesto de la articulación, aunque se alarguen, controlan la velocidad y la cantidad de movimiento articular que se produce. Las lesiones musculares y tendinosas se producen por una fuerza excéntrica en la que el músculo intenta contraerse mientras se estira. Las lesiones musculares (distensión) se producen en el punto de unión del músculo con el tendón (unión miotendinosa). Las lesiones tendinosas se producen en el lugar donde el tendón se une al hueso.