Tendones de la pierna inferior

Tendones de la pierna inferior 2020

La pierna humana, en el sentido general de la palabra, es todo el miembro inferior[1][2] del cuerpo humano, incluyendo el pie, el muslo e incluso la cadera o la región glútea. Sin embargo, la definición en anatomía humana se refiere únicamente a la sección de la extremidad inferior que se extiende desde la rodilla hasta el tobillo, también conocida como la cruz[3][4][5] o, especialmente en el uso no técnico, la caña[6] Las piernas se utilizan para estar de pie y para todas las formas de locomoción, incluidas las recreativas, como el baile, y constituyen una parte importante de la masa de una persona. Las piernas de las mujeres suelen tener una mayor anteversión de la cadera y ángulos tibiofemorales, pero longitudes de fémur y tibia más cortas que las de los hombres[7].
En anatomía humana, la pierna es la parte del miembro inferior que se encuentra entre la rodilla y el tobillo. El muslo se encuentra entre la cadera y la rodilla y constituye el resto de la extremidad inferior. El término miembro inferior o “extremidad inferior” se utiliza comúnmente para describir toda la pierna. Este artículo sigue en general el uso común.
La pierna desde la rodilla hasta el tobillo se denomina crus o cnemis /ˈniːmɪs/. La pantorrilla es la parte trasera, y la tibia o espinilla, junto con el peroné, más pequeño, constituyen la parte delantera de la pierna.

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Anatomía de la pierna y la rodillaEl fémur, la rodilla y la parte inferior de la piernaLa extremidad inferior, comúnmente llamada pierna, está unida al cuerpo en la cintura pélvica por la articulación de la cadera y se divide en dos largos segmentos separados por la articulación de la rodilla: el muslo y la parte inferior de la pierna (pantorrilla y espinilla), esta última se extiende hasta el tobillo y el pie.  La extremidad inferior soporta el peso del cuerpo y permite la deambulación. Su capacidad de flexión y rotación facilita muchas funciones, como estar de pie, caminar, correr, saltar, montar a caballo, conducir, etc.    En consecuencia, cualquier patología de la extremidad inferior afecta gravemente a nuestra movilidad, lo que dificulta la mayoría de las actividades y ocupaciones cotidianas. FémurEl fémur
está principalmente ocupado por la tibia.Huesos y cartílagos de la rodillaLa articulación de la rodilla está formada por el extremo distal del fémur, el extremo proximal de la tibia y la rótula, un hueso móvil sostenido únicamente por tendones y ligamentos. Las superficies articulares de los huesos de la rodilla (fémur, cóndilos de la tibia y cara posterior de la rótula) están protegidas por un cartílago. Se trata de un tejido gomoso, brillante y liso, que reduce la fricción entre los huesos durante el movimiento y absorbe el impacto, evitando así la degeneración de las extremidades óseas. MeniscosLa rodilla se apoya en dos

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Los pies son la base de nuestro cuerpo y juegan un papel importante en un estilo de vida feliz y saludable. El pie es una estructura compleja que consta de 26 huesos, 33 articulaciones y más de 100 músculos, tendones y ligamentos. Su diseño único permite al pie soportar cientos de toneladas de fuerza cada día. Un adulto medio da entre 4.000 y 6.000 pasos al día. Eso son suficientes pasos para dar la vuelta a la tierra cuatro veces durante su vida. Si tenemos en cuenta el peso y la tensión que ejercemos sobre nuestros pies cada día, es fácil entender que aproximadamente el 80% de las personas experimenten un problema relacionado con los pies en algún momento de su vida.
Cada pie está formado por 26 huesos, 33 articulaciones y más de 100 músculos, tendones y ligamentos, que trabajan juntos para proporcionar apoyo, equilibrio y movilidad. El pie puede dividirse en tres categorías: el antepié (metatarsos y falanges), el mediopié (cuboides, navicular y 3 cuneiformes) y el retropié (astrágalo y calcáneo). A continuación, te mostramos las principales estructuras de los pies.

Huesos de la pierna

Si corres durante mucho tiempo, es casi seguro que tendrás que enfrentarte a una lesión en algún momento. El movimiento repetitivo de la carrera tiene una forma de exponer cada debilidad y desequilibrio con el tiempo. Esas deficiencias pueden convertirse rápidamente en una lesión si no se tratan. Algunas de las áreas más comunes de lesión en los corredores son el tobillo y el tendón de Aquiles.Correr, ya sea en caminos o carreteras, pone una enorme cantidad de estrés en nuestra articulación del tobillo y sus tendones. En esta columna mostraré cómo funcionan la articulación del tobillo y los músculos y tendones que la rodean cuando corremos, cómo pueden fallar las cosas y cómo solucionarlas para evitar o recuperarse de una lesión. También definiré algunos de los términos más comunes que se utilizan cuando se habla de los músculos y el movimiento.En primer lugar, vamos a echar un vistazo a la anatomía básica del tobillo y la pantorrilla para tener una mejor idea de lo que está involucrado:
Cuando corremos con los músculos de la pantorrilla tensos, el tendón de Aquiles sufre más tensión. La razón es la siguiente: cuando corremos, el peso de nuestro cuerpo se desplaza sobre la articulación del tobillo, creando una dorsiflexión natural. Esto requiere que los músculos de la pantorrilla se alarguen, pero si están tensos no pueden hacerlo, por lo que tiran del tendón de Aquiles y corren el riesgo de sufrir una tendinitis, una distensión o un desgarro muscular, o una rotura del tendón. Esto es lo que llamamos la fase de media distancia del ciclo de la marcha. El diagrama que aparece a continuación es muy ilustrativo. Observe el tobillo derecho en la posición de media distancia y cuánto tiene que doblarse hacia delante en dorsiflexión. Esto sucede con cada paso durante la carrera. Una carrera eficiente requiere unos 90 pasos por minuto. Multiplique esto por el tiempo que se tarda en correr un maratón y podrá ver cómo puede producirse una lesión por sobreuso.