Yoga chakras

Teorías sobre los chakras…

Los chakras son un concepto popular en la comunidad del yoga y la espiritualidad. Los chakras son los siete centros de energía que bajan por la línea central del cuerpo. Cuando están equilibrados, nuestro chi, o energía vital, fluye correctamente por el cuerpo. Cuando estos centros se bloquean, pueden afectar a nuestra salud emocional y física. El segundo chakra, llamado svadhistana, se asocia con el color naranja y está situado en el bajo vientre y la pelvis interna. “Svadhisthana” traduce la propia morada, dice la profesora de yoga Stephanie Snyder.
El símbolo del chakra sacro es naranja con seis pétalos que rodean el centro. Los círculos en relación con los pétalos de la flor de loto representan los ciclos de nacimiento, muerte y renacimiento. Los círculos tangenciales también crean una forma de luna creciente, que nos recuerda la conexión entre la creatividad y las fases de la luna. Según Sahara Rose, los colores y los símbolos asociados a los distintos centros energéticos reflejan la vibración de los chakras. Cuando los antiguos rishis meditaban sobre la energía de los chakras, estos eran los colores y símbolos que surgían en su mente.

Chakra del plexo solar

En la medicina tradicional india y en la ciencia espiritual, el cuerpo físico es algo más que huesos, músculos y órganos envueltos en piel. En su lugar, incluye capas de campos de energía que rodean el cuerpo físico. Estas capas metafísicas interconectadas crean el campo electromagnético del cuerpo, también conocido como aura. Esto es lo que se conoce como cuerpo sutil, también llamado “cuerpo de luz”, “cuerpo etérico” o “cuerpo espiritual”.
En el yoga, la energía vital (también conocida como “prana”) viaja a través del cuerpo sutil en una serie de canales, llamados “nadis”. Estos nadis se cruzan en puntos de energía intensificada, llamados “chakras”. Los chakras, palabra sánscrita que significa “rueda”, son vórtices giratorios de energía en el cuerpo sutil que se corresponden con varias glándulas a lo largo de la columna vertebral y dentro del cráneo. Según la filosofía del yoga, el cuerpo humano tiene siete chakras principales que se explorarán con más detalle en las últimas secciones de esta guía.
Cada chakra rige comportamientos y valores específicos en nuestras vidas, como la seguridad material, la comunicación y el amor. También regulan varios sistemas corporales, como el sistema óseo. Cada chakra corresponde también a un elemento, a un “mantra” (una “sílaba repetida”) y a un color específico del espectro del arco iris.

7 chakras del yoga

Los yoguis tántricos comprendieron que para experimentar una vida diferente -una que se sienta más estable, más sublime y más conectada con los demás- tenemos que efectuar un cambio desde el interior. Y una de las formas clave de alterar la realidad interior es trabajar con los chakras, los 7 centros energéticos del cuerpo.
Chakra significa literalmente “rueda giratoria”. Según la visión yóguica, los 7 chakras del cuerpo son una convergencia de energía, pensamientos/sentimientos y el cuerpo físico. Nuestra conciencia (mente) se proyecta a través de estas ruedas, y esto determina en gran medida cómo experimentamos la realidad, desde nuestras reacciones emocionales, nuestros deseos o aversiones, nuestro nivel de confianza o miedo, incluso la manifestación de síntomas físicos.
El primero de los 7 chakras, el chakra raíz, tiene su centro en el suelo pélvico. Es nuestra raíz del grifo y nuestra conexión con la Tierra. Nos mantiene enraizados en la realidad encarnada, físicamente fuertes y seguros. Contiene nuestros impulsos instintivos en torno a la comida, el sueño, el sexo y la supervivencia. También es el reino de nuestras evasiones y miedos. Lo más importante es que el muladhara contiene nuestro potencial latente más poderoso (Kundalini Shakti). A través del yoga y la meditación, comenzamos a dar vida al poder dormido que se encuentra en nuestra raíz. Las asanas como las posturas del Guerrero, los abridores de cadera, la postura de la silla, las embestidas profundas y las sentadillas ayudan a llevar nuestra conciencia a este centro.

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¿No sería bonito que nuestros problemas se quedaran atrás con nuestros zapatos cuando entramos en el estudio de yoga? Con demasiada frecuencia, llegamos a la esterilla sintiéndonos abrumados por las preocupaciones o bloqueados por un conflicto en la relación. La buena noticia: La clase adecuada puede dejarnos sintiéndonos más despejados, más ligeros y renovados. ¿Afirmar el poder antiestrés de un buen entrenamiento? Claro, pero los antiguos yoguis -y muchos profesores de hoy- también se lo atribuirían a la forma única en que las posturas de yoga y el trabajo respiratorio mueven el prana (fuerza vital) bloqueado a través del cuerpo sutil mediante siete vórtices de energía conocidos como chakras.
Chakra significa literalmente “rueda giratoria”. Se cree que los chakras son discos giratorios de energía que deben permanecer “abiertos” y alineados para un óptimo bienestar emocional y físico. Si la energía se bloquea en uno de los chakras, se produce un desequilibrio físico, mental o emocional. Por ejemplo, se pueden sentir síntomas como ansiedad, letargo o mala digestión. Una práctica de asanas bien afinada puede liberar la energía y estimular un chakra desequilibrado, allanando el camino para ese maravilloso cambio interno por el que se conoce el yoga. Con un poco de entrenamiento, puedes aprovechar los chakras como una forma potente de aprovechar y cambiar tu energía en la dirección que quieras.