Hueso sacro desplazado

Daño nervioso por fractura del sacro

ResumenLa creciente prevalencia de las fracturas por fragilidad del sacro (FFS) que se producen predominantemente en individuos osteoporóticos plantea un reto diagnóstico y terapéutico. La presentación clínica varía desde el dolor lumbar de larga duración sin que el paciente recuerde un acontecimiento traumático hasta los pacientes inmovilizados tras sufrir un traumatismo de baja energía. Las FFS suelen combinarse con una fractura del anillo pélvico anterior, por lo que se clasifican como parte de las fracturas por fragilidad de la pelvis (FFP). Si no están desplazadas, los pacientes son tratados con carga de peso según lo toleren y con analgésicos; sin embargo, abogamos por tratar quirúrgicamente las fracturas desplazadas según la personalidad de la fractura y las comorbilidades del paciente. Las opciones quirúrgicas incluyen tornillos sacro-ilíacos mínimamente invasivos, osteosíntesis de barra trans-sacra, reducción abierta y fijación interna, o estabilización espinopélvica. Teniendo en cuenta la elevada tasa de complicaciones asociada a los pacientes inmovilizados, a menudo se indica un enfoque quirúrgico para acelerar la movilidad del paciente.

Fractura del sacro no desplazada

El tratamiento dependerá del tipo de fractura que tenga. Las fracturas leves del sacro causadas por un aumento de la actividad pueden tratarse sólo con reposo. Se pueden administrar medicamentos para disminuir el dolor, de modo que pueda volver a sus actividades habituales lo antes posible. Una vez curada la fractura, es posible que necesite un programa de ejercicios para aumentar su flexibilidad. Las fracturas graves del sacro pueden requerir una intervención quirúrgica para colocar los huesos en su posición normal.
Usted tiene derecho a ayudar a planificar sus cuidados. Infórmese sobre su estado de salud y cómo puede tratarse. Discuta las opciones de tratamiento con sus proveedores de atención médica para decidir qué atención desea recibir. Siempre tiene derecho a rechazar el tratamiento. La información anterior es sólo una ayuda educativa. No pretende ser un consejo médico para condiciones o tratamientos individuales. Hable con su médico, enfermera o farmacéutico antes de seguir cualquier régimen médico para ver si es seguro y eficaz para usted.

Fracturas del sacro

El sacro es un hueso triangular situado en el extremo inferior de la columna vertebral y se une al hueso de la pelvis. Cuando el sacro se fractura, suele ser el resultado de una tensión o presión continuada sobre el hueso. Aunque algunas fracturas no pueden evitarse, una medida preventiva que se puede tomar es acudir al médico cuando se experimenta un dolor en la parte baja de la espalda, ya que la causa del dolor puede estar relacionada con una fractura del sacro o puede acabar creando una fractura.
Una fractura en el sacro se crea cuando se ejerce una presión continua sobre el hueso. Los huesos débiles son especialmente susceptibles de sufrir fracturas, sobre todo a lo largo de la columna vertebral. Otras causas de una fractura del sacro son:
Para determinar si el hueso sacro tiene una fractura, el médico repasará su historial médico y le preguntará por los síntomas. Un examen físico ayudará al médico a identificar las zonas inflamadas o sensibles. Una radiografía de la zona ayudará al médico a confirmar la existencia de una fractura por estrés o, si la radiografía no es clara, se pueden solicitar las siguientes pruebas:
Dado que el hueso sacro es de difícil acceso, el control del dolor mediante medicación y reposo suelen ser las únicas opciones de tratamiento. Si el dolor no remite o la fractura es grave, puede sugerirse una intervención quirúrgica para ayudar a fortalecer el hueso y lograr una amplia curación.

Efectos a largo plazo de la fractura del sacro

El sacro es un hueso en forma de cuña que forma parte de la pelvis. Transmite el peso del cuerpo a la cintura pélvica. Como su nombre indica, las fracturas por insuficiencia sacra se producen cuando la calidad del hueso sacro se ha vuelto insuficiente para soportar la tensión de la carga de peso. El hueso ha perdido parte de su estructura de soporte y se ha debilitado. Dado que esto suele deberse a la osteoporosis, las fracturas por insuficiencia sacra se producen con mayor frecuencia en mujeres de edad avanzada.
El sacro forma la base de la columna vertebral y el centro de la pelvis. El sacro transmite el peso del cuerpo a la cintura pélvica. Es más corto y ancho en la mujer que en el hombre. Su nombre significa hueso sagrado.
En la parte superior del sacro hay unas alas a cada lado llamadas ala sacra. En el ala, el sacro encaja entre las dos mitades de la pelvis. Estos huesos de la pelvis se llaman huesos ilíacos. Aquí se forman las articulaciones sacroilíacas. Casi todo el mundo tiene dos hoyuelos en la parte baja de la espalda donde se forman las articulaciones sacroilíacas. Estos tres huesos de la pelvis, el sacro y los dos huesos ilíacos, forman un anillo.