Musculos hioideos

Ejercicios para los músculos suprahioideos

Las distonías que aparecen en los adultos suelen tener una distribución segmentaria y afectan preferentemente a la cara y al cuello. A menudo son debilitantes y alteran la vida. Presentamos una distonía segmentaria no descrita anteriormente que afecta a los músculos hioideos del cuello y que da lugar a tensión anterior del cuello, cambios en la resonancia del habla y dificultades para tragar.
Obtuvimos una lista de 55 pacientes que habían recibido inyecciones de toxina botulínica en un músculo hioides entre 1998 y octubre de 2013. A través de una revisión de la historia clínica, se identificaron quince pacientes que tenían una distonía inusual que afectaba a los músculos suprahioideos o infrahioideos.
Los pacientes presentaban una tríada de tensión anterior del cuello (86,6[percnt]), cambios en la resonancia del habla (100[percnt]) y dificultades para tragar (73,3[percnt]). Diez de quince (66,7[percnt]) pacientes presentaban los tres síntomas, mientras que catorce (93,3[percnt]) tenían al menos dos de los tres. Catorce pacientes (93,3[percnt]) tenían una distonía concomitante que afectaba a la cara o al cuello y once pacientes (73,3[percnt]) tenían un truco sensorial. La exploración física mostraba a menudo músculos hioides contraídos y una elevación o descenso inapropiados de la laringe con el habla o en reposo. Algunos pacientes tenían profesiones o aficiones que requerían un uso prolongado de sus músculos vocales, como los profesores, los cantantes y los músicos. Los pacientes solían recibir un diagnóstico erróneo y tratamientos innecesarios. Los pacientes se sometieron a inyecciones de toxina botulínica en varios músculos del hioides con resultados dispares.

Suministro nervioso de los músculos infrahioideos

Aunque se han desarrollado muchos modelos musculoesqueléticos para la cabeza y el cuello, faltan modelos que puedan estimar fácilmente las fuerzas musculares durante las simulaciones dinámicas [12, 13]. Los modelos musculoesqueléticos realistas de la cabeza y el cuello con esta función ayudarán a comprender el papel de los músculos del cuello durante los movimientos, con aplicaciones en ergonomía, rehabilitación, análisis de enfermedades y situaciones de impacto.
En 2008 se publicó un modelo OpenSim de la cabeza y el cuello basado en el trabajo realizado por Vasavada et al. [14] para explorar las capacidades de generación de momentos de los músculos individuales en varias posiciones del cuello. Sin embargo, este modelo carece de las propiedades de inercia necesarias para la simulación dinámica. Vasavada et al. también reconocieron que este modelo no era capaz de producir momentos de flexión tan grandes como se ha informado en la literatura. Esto se atribuyó a la posibilidad de que los centros de rotación de las distintas articulaciones fueran incorrectos, a la falta de músculos infrahioideos o quizá a otros factores desconocidos.

Tabla de músculos infrahioideos

Músculos suprahioideosMúsculos del cuello. Vista anterior.El hueso hioides es la línea horizontal blanca cerca de la parte superior.Los músculos infrahioideos están por debajo del hioides, mientras que los músculos suprahioideos están etiquetados por encima.DetallesIdentificadoresLatinoMusculi suprahyoideiTA98A04.2.03.001TA22159FMA71301Términos anatómicos del músculo[editar en Wikidata] Los músculos suprahioideos son cuatro músculos situados por encima del hueso hioides en el cuello. Son los músculos digástrico, estilohioideo, geniohioideo y milohioideo. Todos ellos son músculos faríngeos, a excepción del geniohioideo. El digástrico tiene un nombre único por sus dos vientres. Su vientre posterior nace de la apófisis mastoides del cráneo y se inclina hacia abajo y adelante. El vientre anterior surge de la fosa digástrica en la superficie interna del cuerpo mandibular, que se inclina hacia abajo y hacia atrás. Los dos vientres se conectan en el tendón intermedio. El tendón intermedio pasa a través de un bucle de tejido conectivo unido al hueso hioides[1] Los músculos milohioideos son músculos delgados y planos que forman un cabestrillo inferior a la lengua que sostiene el suelo de la boca. Los geniohioides son músculos cortos y estrechos que se ponen en contacto en la línea media[2] Los estilohioides son músculos largos y delgados que están casi paralelos al vientre posterior del músculo digástrico[2].

Músculos suprahioideos e infrahioideos

El entrenamiento de los músculos suprahioideos es importante para el tratamiento de la disfagia, y tiene como objetivo principal mejorar la apertura insuficiente del esfínter esofágico superior (EES) durante la deglución. Entre los tratamientos invasivos1-5 y no invasivos6-11 disponibles, el ejercicio Shaker es uno de los más populares.9 Este ejercicio no es invasivo y tiene como objetivo fortalecer los músculos que elevan el hueso hioides y la laringe. En este método, primero, el sujeto levanta la cabeza del suelo en posición supina durante 1 minuto, como ejercicio isométrico. Esto se repite tres veces con un intervalo de 1 minuto entre las series. A continuación, la elevación de la cabeza se repite 30 veces (1 serie) en posición supina como ejercicio isotónico. Los sujetos realizan tres series al día. Se observó que la realización de este ejercicio durante 6 semanas de forma continuada daba lugar a un aumento del diámetro anteroposterior y del área de la sección transversal del EEI durante la deglución. Sin embargo, un estudio reciente demostró que la carga de entrenamiento necesaria no se imponía a los músculos suprahioideos, que son el objetivo del ejercicio, a menos que el ejercicio Shaker provocara fatiga en los músculos esternocleidomastoideos.12