Saludo al sol ay b

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En muchas culturas, la luz ha sido durante mucho tiempo un símbolo de la conciencia y la autoiluminación. “El mundo comienza con la llegada de la luz”, escribió el analista junguiano Erich Neumann en Los orígenes y la historia de la conciencia. “La oposición entre la luz y la oscuridad ha informado al mundo espiritual de todos los pueblos y lo ha moldeado”.
Una de las formas de honrar al sol es a través de la secuencia dinámica de asanas Surya Namaskar (más conocida como Saludo al Sol). La palabra sánscrita namaskar proviene de namas, que significa “inclinarse” o “adorar”. (La conocida frase que utilizamos para cerrar nuestras clases de yoga, namaste -que significa “tú”- también procede de esta raíz). Cada Saludo al Sol comienza y termina con el mudra (gesto) de las manos unidas tocando el corazón. Esta colocación no es un accidente; sólo el corazón puede conocer la verdad.
Los antiguos yoguis enseñaban que cada uno de nosotros reproduce el mundo en general, encarnando “ríos, mares, montañas, campos… estrellas y planetas… el sol y la luna” (Shiva Samhita, II.1-3). El sol exterior, afirmaban, es en realidad una muestra de nuestro propio “sol interior”, que corresponde a nuestro corazón sutil o espiritual. Aquí se encuentra la sede de la conciencia y la sabiduría superior (jnana) y, en algunas tradiciones, el domicilio del yo encarnado (jivatman).

Saludo al sol c

El Surya Namaskar, o Saludo al Sol, es una serie de posturas que calienta, fortalece y alinea todo el cuerpo. Sirve como una herramienta de yoga multiuso, algo así como un martillo que también es una sierra y un destornillador, si se puede imaginar tal cosa.
Esta secuencia podría considerarse la clásica, pero hay tantas variaciones que muchas escuelas modernas lo discutirían. Puedes modificar este Saludo al Sol jugando con su ritmo. Si te mueves rápidamente por la secuencia (pasando a la siguiente postura cada vez que inhalas o exhalas), entrarás en calor bastante rápido. Empieza con 5 ó 6 repeticiones y ve aumentando gradualmente hasta 12 o más, o pon un cronómetro para empezar con 3 minutos y aumentar gradualmente hasta 10 o más.
O prueba a moverte lenta y deliberadamente, y sentirás cómo la secuencia se convierte en una especie de meditación en movimiento. Cuando practiques de este modo, centra tu conciencia en algún punto de tu cuerpo (como el tercer ojo o el corazón) y rétate a ti mismo para mantenerte concentrado ahí durante toda la práctica.

Saludo al sol a y b pdf

Resumen del artículoPara hacer el saludo al sol, empieza por ponerte en la postura de la montaña con las manos en posición de oración frente al corazón. A continuación, levanta las manos en forma de saludo hacia arriba y exhala mientras te doblas hacia delante. A continuación, inhala y exhala la columna vertebral en una media flexión hacia delante antes de volver a saltar a la postura del bastón de cuatro extremidades. Desde la postura del bastón, inhala y gira sobre los dedos de los pies hasta llegar a la postura del perro mirando hacia arriba, luego exhala y gira sobre los dedos de los pies de nuevo hasta llegar a la postura del perro mirando hacia abajo antes de volver a la postura de la montaña y la flexión hacia adelante. Para aprender a hacer la versión extendida del saludo al sol, sigue leyendo.
“Como principiante, es muy útil tener una guía paso a paso con instrucciones realmente detalladas en cada etapa. Tener los nombres correctos también ayuda en las clases. Es estupendo que las explicaciones se repitan a lo largo de todo el libro”…” más

Sol b

“Surya” (sol) y “Namaskara” (saludo), y “postración” son términos sánscritos. Esta secuencia dinámica de posturas es originaria de Irán; llegó a la India con los parsis, que consideran el Saludo al Sol como un deber religioso.
Los famosos saludos de Mysore, llamados “A” y “B”, han sido transmitidos por Sri Krishnamacharya y Sri Pattabhi Jois. Estos saludos sirven como transición entre posturas y como preparación postural.
Existen saludos budistas o musulmanes, las postraciones tibetanas (“Los cinco tibetanos”). En la India existe el saludo Raja Aundh, originario de Sivananda, que es muy conocido en Europa gracias a André Van Lysebeth.