Yoga embarazo primer trimestre

Yoga prenatal primer trimestre avanzado

El yoga prenatal es una excelente manera de mantenerse activo durante el embarazo. Es suave y de bajo impacto, y ofrece beneficios físicos y mentales. Sigue leyendo para saber más sobre esta forma de ejercicio durante el embarazo, incluyendo qué posturas son seguras durante el embarazo y cómo empezar a practicar yoga prenatal.
Karisa Ding es una escritora y editora de salud independiente con experiencia en contenidos sobre preconcepción, embarazo y crianza. Madre de dos hijos, Ding disfruta apoyando a los nuevos y futuros padres proporcionándoles la información que necesitan para el viaje que les cambiará la vida. Ding vive en San Francisco con su familia.

Posturas de yoga que deben evitarse durante el primer trimestre de embarazo

La mayoría de las clases de yoga comienzan con una sesión de calentamiento para estirar la espalda, los brazos y las piernas. Después, las posturas le ayudarán a aumentar su fuerza y resistencia. Las clases suelen terminar con una sesión de relajación o meditación guiada para ayudarte a relajarte y sentirte renovada. La mayoría de las clases de yoga duran unos 90 minutos. ¿Cuáles son los beneficios del yoga? Si lo practicas con regularidad, el yoga es una excelente manera de mejorar tu bienestar físico, mental y emocional. Las posturas pueden ayudarte a:Nunca he hecho yoga. ¿Puedo empezar durante el embarazo? El embarazo es un momento ideal para empezar a practicar yoga. Las posturas para principiantes son más sencillas de lo que la mayoría de la gente imagina, y además conocerás a otras futuras mamás en tus clases.
Empezarás de forma suave y lenta. Tu instructor modificará las posturas para que se adapten a tu estado de embarazo. Escucha a tu instructor y presta atención a lo que te dice tu cuerpo. Las posturas de yoga suelen estar diseñadas para estirar, no para forzar. Pero si sientes algún dolor o molestia, deja de hacer lo que estás haciendo.

Yoga prenatal primer trimestre para principiantes

Hay algunas opiniones en torno a la práctica de yoga en este momento y muchos estudios de yoga (incluso los que se especializan en yoga para embarazadas) pedirán que se espere hasta el segundo trimestre para empezar. Entiendo por qué lo hacen pero no estoy necesariamente de acuerdo con ellos.
Durante el primer trimestre, cualquier movimiento debe ser suave y cariñoso para tu cuerpo. Si has sido una corredora de maratón antes de quedarte embarazada, entonces tal vez tomar una clase de yoga en lugar de salir a correr 10 km es ser suave y amoroso.
Es MUY poco probable que el yoga provoque un aborto espontáneo, a menos que estés haciendo una locura y caigas sobre tu vientre. Pero incluso en ese caso, los bebés (especialmente los pequeños del primer trimestre) están bien aislados y protegidos en el vientre materno, por lo que es poco probable que cause un problema.
Dicho esto, es probable que TÚ sufras si presionas demasiado a tu cuerpo durante el embarazo, especialmente durante el primer trimestre. Tu cuerpo ya está haciendo un esfuerzo increíble para crear un bebé desde cero, y pedirle a tu cuerpo que haga demasiadas cosas además de eso puede llevar al agotamiento, hacer que la fatiga del primer trimestre sea aún peor y hacer que las náuseas matutinas sean intolerables.

Yoga en el embarazo temprano nhs

Jennifer Messenger Heilbronner, profesional de la comunicación y madre de dos hijos en Portland (Oregón), empezó a practicar yoga durante el embarazo de su primera hija, Ella. Disfrutaba de las posturas que le ayudaban a aliviar el dolor en la parte baja de la espalda y que aumentaban la flexibilidad de sus caderas. También apreciaba la conciencia que esta práctica profunda le daba de la vida que llevaba dentro.
“Estaba allí por el yoga, pero me gustaban los sutiles recordatorios de que también estaba allí por mi bebé”, dice Heilbronner. “Cuando hacíamos los estiramientos del gato, los profesores nos decían que imagináramos que envolvíamos al bebé con nuestro cuerpo, y era muy agradable tener esa visión en la mente mientras trabajábamos”.
Los obstetras recomiendan habitualmente el yoga a sus pacientes, así que si das clases con regularidad es probable que en algún momento haya una mujer embarazada en tu clase. A no ser que tú misma hayas estado embarazada, puede ser intimidante enseñar a esta población. E incluso si nunca planeas dirigir una clase de yoga prenatal, es una buena idea estar familiarizada con los fundamentos.