Cómo tu cerebro crea los recuerdos

Cuando aprendes algo nuevo, los hechos que lees o escuchas se convierten en un recuerdo a través de tres pasos principales:

01.

Adquisición

Primero, a medida que adquieres información, cada experiencia sensorial - lo que oyes, ves, tocas u hueles - activa un conjunto único de áreas cerebrales, incluyendo el hipocampo, la amígdala y el córtex prefrontal.

02.

Consolidación

Entonces, una experiencia sensorial tiene que ser consolidada por el hipocampo, que codifica la información para que se convierta en un recuerdo duradero. En ello influye la amígdala, que da mayor importancia a las experiencias asociadas a emociones fuertes para convertir esas experiencias en recuerdos (por eso recuerdas la vez que te rompiste la pierna de niño, pero no lo que desayunaste hace dos semanas).

03.

Inclusión

Finalmente, el hipocampo crea un recuerdo. Esto se hace probablemente fortaleciendo las conexiones sinápticas entre las células cerebrales estimuladas durante la experiencia sensorial original. (Aunque los científicos todavía están tratando de determinar el mecanismo exacto que hace que un recuerdo se adhiera, esta es la teoría principal).

Una vez que se crea un recuerdo, puede ser recuperado más tarde por la corteza prefrontal, el área del cerebro responsable de tus pensamientos, atención y capacidad de razonamiento.

Por qué el estrés hace que olvides las cosas

En las dos primeras etapas de la creación de recuerdos, el estrés moderado puede ser realmente útil para retener la información, ya que las hormonas liberadas en los períodos de estrés estimulan el cerebro.

"Tu cerebro responde a los estímulos estresantes liberando hormonas conocidas como corticoides, que activan un proceso de detección de amenazas y respuesta a las mismas en la amígdala", explica Cox. "La amígdala incita a tu hipocampo a consolidar esta experiencia que induce al estrés en un recuerdo, mientras que la inundación de corticoesteroides por el estrés estimula tu hipocampo, incitando también a la consolidación de la memoria".

Cuando el estrés se convierte en un problema crónico, tiende, a tener el efecto opuesto en la memoria. La razón de esto tiene que ver con la respuesta de los humanos a la lucha, el instinto de supervivencia. Esta respuesta tiene la capacidad de anular el "pensamiento más lento y razonado" cuando percibe que has entrado en una situación peligrosa, para que puedas reaccionar rápidamente y salir del peligro.

"Las semanas, meses o incluso años de corticoesteroides sostenidos que resultan del estrés crónico pueden dañar el hipocampo y disminuir su capacidad de formar nuevos recuerdos".

Tres maneras de mantener la calma bajo una situación de estrés

01.

Ponte bajo
presión.

Cuando te estés preparando para una situación de alta presión, como una presentación o un examen, haz lo mejor que puedas para ensayar en un ambiente que sea similar al del evento real. Por ejemplo, si tu discurso va a ser cronometrado, pon un cronómetro cuando practiques. Cuando creas un entorno similar al que vas a realizar, puedes desensibilizar la respuesta de huida o lucha de tu cerebro.

02.

Has ejercicio todos
los días.

El ejercicio regular aumenta el ritmo cardíaco y respiratorio, lo cual está relacionado con los cambios químicos en el cerebro que reducen la ansiedad y aumentan la sensación de bienestar. Además, se cree que el ejercicio mejora el sueño, asegurando que descanses adecuadamente antes de un día estresante.

03.

Recuerda que
debes respirar.

Finalmente, el hipocampo crea un recuerdo. Esto se hace probablemente fortaleciendo las conexiones sinápticas entre las células cerebrales estimuladas durante la experiencia sensorial original. (Aunque los científicos todavía están tratando de determinar el mecanismo exacto que hace que un recuerdo se adhiera, esta es la teoría principal).